- espero que el vuelo de ida no vaya muy lleno, para que mi amado I. y yo podamos aprovechar el lugar que, maliciosamente, hemos dejado libre entre mi ventana y su pasillo. me haría ilusión que, durante la breve escala en dubai, los baños del aeropuerto tengan lavatorios para abluciones, pues cada vez que los veo, recuerdo que estoy escapando -si bien por pocos días- de mi vida europeo-occidental, para explorar ese universo desconocido que tanto respeto y admiro.
- me ilusiono imaginando los últimos minutos antes del aterrizaje, cuando –ya totalmente desperezada- sea capaz de ver de cerca el mar, intentando identificar cual de aquellos mil y tantos islotes, será el nuestro, y deseando en el fondo, encontrar alguna que tenga forma de tortuga sacando apenas dos patas del agua, como en ese cuento de Cortazar que tanto me gusta.
- fantaseo con el fastuoso recibimiento prometido por el resort para jóvenes parejas cosmopolitas, en particular las dos flautas de champagne helado y el breve trayecto en avioneta a nuestro palafito, al que ellos prefieren llamar, no sin cierta dosis de snobismo, retreat.
- sospecho que, tras tantos días de hacer el tonto en la oficina, mientras leo paginas y paginas acerca de nuestra playa soñada, no me sentiré decepcionada cuando finalmente me quite las sandalias y hunda los pies en esa arena blanca y tibia, y estire los brazos y respire hondo para embriagarme de brisa marina y sabor a sal.
- rezo al cielo para que el clima nos sea propicio, y los prometidos 35 grados Celsius acompañen nuestras tardes perezosas en el deck sobre el agua. también ruego, secretamente, por que no haya ningún tsunami durante nuestra estadía.
- me muero de curiosidad por encontrar los tan publicitados pisos de vidrio, por los que (supuestamente) podré observar a los peces que se atrevan a pasear por debajo de nuestra cabaña. se me ocurre que seria divertidísimo bucear por ahí yo también, y sorprender a I. mientras de afeita, por ejemplo.
- sueño con flotar entre las que considero las especies más gráciles y hermosas del océano: las medusas y las manta-rayas. admito que me hace ilusión encontrar un pez de colores blancos y naranjas, para tomarle una foto y mostrársela a mi sobrina F, posiblemente inventando una historia inverosímil, como que en aquellas costas los animales saben hablar, y nemo le manda muchos saludos.
- me entretengo con las infinitas posibilidades que a uno se le ocurren cuando va a viajar por primera vez a un lugar nuevo. lograré aprende alguna palabra en dhivehi ? la gente será amable con nosotros? me enamorare de algún platillo local? lograré convencer a mi suegra de que NO nos estamos yendo de vacaciones a las “Malvinas”?
- me paso las mañanas haciendo y rehaciendo listas con los atuendos que llevaré, y me doy cuenta que me faltará tiempo y espacio en la maleta para ponerme todo lo que quisiera. finalmente, me decido democráticamente por cinco bikinis, tres kaftans, cuatro vestidos y muchos collares. me cuesta asumir que las preciosas sandalias de pura lópez y la cartera de charol turquesa, tendrán que esperar al verano para ver el sol.
- cuento los días, las horas, los minutos, para esta escapada sorpresiva. mi cuerpo pide a gritos desnudarse, tostarse, sumergirse en el mar, perderme en un arrecife de coral junto I. pido perdón a mis silenciosos lectores, por dedicar cada vez menos tiempo a la chica diez, y mas tiempo a la chica real. nos vemos en unos días.
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miércoles, 1 de abril de 2009
azul profundo.
miércoles, 25 de febrero de 2009
a sevilla? y por que, ah?
- porque cuando uno vive bajo un metro de nieve y no ve el sol hace semanas, dieciocho grados/despejado equivale al dia mas largo y caluroso de un verano en colán.
- porque es obligatorio levantarse a las cinco de la mañana, para cabecear tres horas en autobús, si lo que se quiere es llegar a la Alhambra antes que los (demás) turistas.
- porque es imprescindible comprobar si es cierto que la lubina salvaje que sirven en el Abantal es tan espectacular como dicen los que saben comer rico.
- porque es necesarísimo apachurrarse en el patio de un antiguo palacete sefardí, para observar como manuela rios y juan ogalla se entregan, se apartan, se entrelazan, sudan y zapatean; y comprender de una vez por todas de qué se trata aquello que los gitanos llaman el "duende".
- porque es imperativo probar vinos nuevos en algun bar del barrio de Santa Cruz, hasta que la noche y el calor obliguen a que la marcha se convierta en flamenco.
- porque es preciso ir a una corrida de toros en la Maestranza, en particular si en el cartel figura alguno de los guapos (ricos y apretaditos) hermanos Rivera-Ordoñez.
- porque es imperdonable no empacharse alguna vez en el Becerrita, con un tapeo de ibérico de bellota, calamares fritos y pulpito a la parrilla.
- porque es mandatorio huir a prisa de las gitanas de la catedral, especialmente si amenazan con leerte la fortuna con una baraja manoseada e incompleta.
- porque es inevitable que en algun momento de nuestra vida alguien nos convenza de hacer cola en la heladeria Rayas, para probar a que sabe exactamente un helado de gazpacho.
- porque la chica diez y su chico adorado, merecen venir al sur de vez en cuando.
lunes, 2 de febrero de 2009
hell is a city much like London.
- londres te obliga a amar y odiar intensamente, en cuestión de segundos; dependiendo de la boca del metro en la que salgas: como una rata inmunda, si es en camden, o como un rockero glorificado, si es en oxford circus. amo londres cuando el clima y la gente me permiten dar paseos largos, grises, pausados, y aborrezco londres cuando me toca apretujarme para subir a un autobús de lunas empañadas, con la promiscuidad de sus olores y la tensa calma de los relojes durante el temido rush tour.
- me gusta caminar por hyde park cuando hay ardillas, y los jardines se ven increíblemente verdes, de un verde que es greener than anywhere else, aunque I. diga lo contrario y se burle tanto de mi; pero prefiero huir cuando empieza a oscurecer y las veredas se llenan de roedores y rostros desencajados, intoxicados o con síndrome de abstinencia.
- me gusta londres en otoño, cuando las calles de los barrios elegantes se llenan de hojas rojizas, y la gente luce abrigos largos y sombreros de lana. me gusta abrir la puerta y respirar hondo, llenándome los pulmones de humedad y polución y aromas de kebab, curry o galletas de canela. detesto londres en verano, cuando los parques públicos se llenan de cuerpos blancuzcos y rechonchos, que buscan asolearse debajo de la densa nube de vapor que cubre la ciudad. me pregunto como será londres en invierno.
- por las noches, me excita ver las primeras luces de neón, el inamovible cartel de sanyo y los colores de las vitrinas de carnaby street; pero me agobian los rebaños de chicas asiáticas, artificialmente adolescentes, fotografiándose altaneras y sin conciencia alguna, sobre las huellas que dejó McCartney en abbey road.
- me gusta ir al teatro en londres, especialmente por la sensación de que, al salir, uno mismo también camina sobre un escenario. me engrandece sentir que comparto escena con mick, keith, ronnie y charlie, y que mi compañera de pasarela podría ser twiggy, o incluso kate. al mismo tiempo, me sabe mal caminar tan contenta, tan llena de vida, tan swinging, cerca de la que muy probablemente será la tumba de amy.
- estando en londres, me entusiasma la posibilidad de toparme con sienna miller o cristiano ronaldo en la barra de un bar. estando en londres, me aterra la posibilidad de estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado, y morir tontamente en un atentado terrorista, mientras bajo distraídamente del bus rojo, o cuando me quedo dormida en el nuevo terminal de british airways.
- admiro profundamente el sistema de transporte londinense, y sueño con que algún día los limeños puedan deslizarse como arañas a lo largo de una red intricada de coloridas líneas de metro, tren y tram, pero inevitablemente la cago a la hora de comprar mis boletos, y termino deshaciéndome en disculpas con alguna uniformada implacable, que no me cree que a mi edad, soy incapaz de distinguir la zona 1 de la 2 y me acusa de sabotear las normas de transporte, sospechando que lo hago por envidia porque vivo en un pueblo donde solo hay vacas y montañas y a lo sumo, catorce rutas de bus.
- tengo pocos amigos en londres, pero no los necesito estando tan bien acompañada por viejos conocidos como mary poppins, el paddington bear y la bella eliza doolittle. todo en londres me resulta familiar, excepto cuando descubro a lady di mirándome desde el reflejo de la ultima copa, babeada y marcada con lip gloss, que aun se exhibe macabramente en la lujosa tienda de su casi-suegro (y es que ni siquiera las princesas británicas saben beber sin manchar las copas!).
- detesto la frase mind the gap, especialmente cuando la imagino impresa en el calzón de alguna turista mañosa, pero me transmite tranquilidad toparme a cada paso con instrucciones que me recuerdan educadamente que me aleje de las puertas, que cuide mis pertenencias, que no esta permitido fumar. me sobresaltan las órdenes que comienzan con this is a security announcement, pero agradezco en el alma que londres siempre me grite LOOK RIGHT LOOK LEFT al llegar a cada esquina.
- me divierte la neurosis organizada; el andar trastornado de las personas-hormiga, siempre apuradas camino al trabajo, camino a casa, camino al pub. juego con la idea de vivir un par de días como ellos, intensa, peligrosamente, pero en el fondo acepto que -ya resignada a la quietud predecible de mi aldea suizo alemana- jamás podría ser parte de la vorágine londinense. esto último se me nota demasiado en la cara: siempre en londres, los taxis tienen a cobrarme demasiado, y cuando voy en tren, soy la ultima en subir al vagón.
jueves, 8 de enero de 2009
recuento de las vacaciones de fin de año.
- un descubrimiento maravilloso: mis sobrinos son lo máximo. R es una melcocha deliciosa que te coge la cara con las dos manitos y junta su nariz con la tuya, en un apretado beso esquimal. F es una princesa preadolescente, hermosa por los cuatro lados, y a pesar de su aire melancólico, sus silencios y su inexplicable adultez, aun es capaz de asombrarse con los juegos de magic kingdom. mi ahijada C es una bebé apachurrable y parlanchina de grandes ojos oscuros, pies diminutos y boca inexistente. su hermano T es un gordo amoroso de voz ronquita y ceño fruncido, te lo comes. la dulce I me considera su tía mas linda y me imita en todo, y su hermanito menor, es un torbellino hiperactivo, tan adorable que se le perdona lo que sea a cambio de una de sus sonrisas picarescas. amo a mis sobrinos. estaré lista para ser mamá? (a ver si este año me dejo de mariconadas y doy el golpe!)
- una triste realidad: mis padres están cada día más viejos. mi papi ya no es el atleta fortachón que siempre estaba de buen humor, y a cada dos por tres nos obligaba a madrugar para amarrarnos los pasadores de las zapatillas y cargar con nosotros por el mundo. mi mami ya no es la ilusionada chica de la era de acuario, que confiaba ciegamente y vivía enamorada del planeta, los niños, los animales y el mundo entero. apenas si los reconocí cuando él prefirió pasar las fiestas encerrado en el resort, control remoto en mano, alternando entre un programa de subasta de autos y un canal de infomerciales, y ella solo abrió la boca para quejarse de todo y recordar viejos resentimientos.
- un momento feliz: las reacciones de los niños cuando el falso papa noel que sabiamente contrató mi adorado I, se presentó en la casa cubierto de nieve y cargado de regalos. algunos se quedaron paralizados, la boca abierta y las manos pegaditas al cuerpo. otros se restregaban los ojos mientras se replanteaban sus primitivos esquemas infantiles e intentaban buscarle tres pies al gato (o en este caso, al reno) y solo uno, levemente acojonado, se atrevió a lloriquear. para todo lo demás, existe mastercard!
- un bajón cagonaso: un día antes de viajar, volvimos de nuestro fantástico almuerzo de despedida para descubrir que, tras una serie de infelices coincidencias, habían entrado a robar en casa de mi cuñada. ver la puerta forzada, los cajones revueltos, los regalos tirados en el piso, y las caras de impotencia cada vez que alguien descubría un nuevo faltante, me partió el corazón y me llenó de rabia al mismo tiempo, mientras me repetía una y otra vez, estas cosas ya no deberían ocurrir en lima.
- un comercial: la tienda Indigo, en san isidro, es una mezcla de galería dédalo con casa&ideas. hay de todo, como en botica. artesanía de nuestro perucito, desde los clásicos retablitos y entrañables toritos de pucará hasta espectaculares creaciones de alpaca, adornos para la casa, joyas, juguetes para niños, you name it. o sea si me volviera a casar haría mi lista de novios ahí. me compre un millón de cositas lindas para mi casa y algunos regalos para los amigos. viva el peru, carajo! por cierto, el sonriente niño que aparece en las fotos del primer piso, es muy listo y muy bueno, y no lo digo por que sea mi sobrino, jeje.
- una falla: además de mi familia, solo me alcanzó el tiempo para verme con mi amiga la colorada. la doctora llego tarde de bologna, E decidió quedarse en madrid y J estuvo acaparada por sus niños. a los demás ni los llame. había pensado ver a tanta gente, y llegado el momento apenas si tuve tiempo para ese almuerzo feliz, pero apurado, con la colorada. me hacia ilusión juntarme con mis nuevos amigos bloggers, comer algo con Imberbe y Cys que tan generosamente habían quedado conmigo. tomar un café con el misterioso Dueño de los Cajones. llevarle chocolatines al Chico Nube. pero los seis días que estuve en lima se hicieron cortos, y entre los preparativos navideños, las coordinaciones para el año nuevo familiar-miamesco y una charla de bautizo, me subí al avión con la sensación de no haber estado en mi país (si bien me traje buena parte de él en el estomago).
- una sorpresa: o mejor dicho, muchas. gracias a mi beloved I por conseguirme el regalo soñado. gracias a la mami de I por la espectacular pulsera y la preciosa bufanda de alpaca. gracias cuñadas por buscarme tantos, inmerecidos detalles en mis tiendas peruanas favoritas. gracias a mi mamita por las botas, gracias a el/la que me regalo la ultima novela de bayly, y especialmente, gracias tia C, que te hiciste tan famosa por jamás regalarle nada a nadie, por el collar y los aretes. realmente me sorprendiste, tanto que en medio de mi estupor, saqué como si de un as bajo la manga se tratara, los chocolatines suizos que tenia reservados para los bloggers y te los di a ti. asi que ya saben a quien perseguir, golosos!
- un shock: después de los calidos días de lima y los caribeños días (con sus noches) en miami, es imposible describir lo que sentí cuando el avión aterrizó sobre el manto de nieve en que se ha convertido zurich a menos cinco grados, indudablemente el peor invierno europeo en años. durante el camino a casa, sentí como si estuviese atravesando alguna zona deprimida de cracovia, durante la guerra. bajo un cielo tupido y gris, entre calles en las que no se veía un alma. y si, fue idea mía apagar a CERO la calefacción central del departamento mientras estábamos fuera. en resumen, hasta el día de hoy hace un frío que te cagas, perdonen mi francés.
- una delicia: el suspiro limeño con pedacitos de chirimoya de fusión. el jugo de tuna de la san antonio. la chicha morada negrita (con su limón, su piña y su canelita). el tiradito de lenguado de la mar. el pavo navideño de mamá. la torta bola de oro y los sanduchitos triples del bautizo de mi pequeña C. el carrot cake de smith & wollensky. el helado de coco del kiosko playero frente a mi hotel en south beach, casi tan rico y refrescante como el peruanísimo “glacial”. la cereza del postre es que, por una vez en la vida, el metabolismo jugó a mi favor y volví de las vacaciones pesando un kilo menos que cuando viajé. wheeepeeee!!!
- una reflexión: el vivir lejos me ha hecho idealizar, quizás demasiado a mi familia. cada vez que viajo, lo hago con la ilusión de verlos y que todo sea como antes, pero sumando los años, ha pasado ya mucho desde que no estamos “los cinco” juntos. cada uno tiene su vida, sus problemas y su forma de afrontarlos. mis amigos, los más cercanos, están desperdigados por el mundo. imposible reunirlos en un solo lugar. la lima que tanto añoro, ya no existe. y por ese mismo motivo, ningún avión será capaz de llevarme al lugar al que realmente quiero volver. al mismo tiempo, ya es hora de empezar a pensar en suiza como mi hogar. aquí estoy yo. aquí esta I. aquí nacerán mis hijos. esta es mi casa.
lo dijo
chica diez
a las
7:59:00
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estan locos pero igual los amo,
resto del mundo
viernes, 21 de noviembre de 2008
que es barcelona?
- barcelona es el mar, siempre presente y visible desde casi todas partes. barcelona es el tibidabo, visible también, desde casi todas partes, especialmente desde el avión. es el barri gotic, con sus calles que parecen laberintos y que esconden todo tipo de historias.
- barcelona es el piso de muntaner. es una fiesta de cumpleaños que terminó a las nueve de la mañana. es la cena de navidad y la rama de muérdago que colgamos a la entrada de la cocina.
- barcelona es también el piso de puxet, construido en 1890, con las paredes pintadas de azulino y anaranjado y verde limón –a punto de derrumbarse- y los gatos intentando colarse al jardín trasero. barcelona es anna, eloi, xispu, carolina, fede.
- barcelona huele a gofres recién hechos, a castañas, a cerveza, a mar. barcelona es la plaza real, el borne, el raval, el paseo de gracia. es gaudi, miro, tapies. es la vanguardia (en castellano y en catalán).
- barcelona es la noche, que nunca termina, especialmente si es veintitres de Junio y el cielo esta cubierto de luces. barcelona son las mañanas frías, los sonidos del desayuno y la lluvia sobre las veredas pavimentadas con diseños complicados.
- barcelona son las terrazas ruidosas en las noches de verano, son los escotes, los cuerpos bronceados, los camareros coquetos que te llaman guapa mientras lanzan miradas insinuantes entre los mechones de su pelo largo y descuidado.
- barcelona es una invitación. barcelona es una promesa. barcelona son las motos, la boca del metro, las caminatas por esas calles interminablemente largas.
- barcelona es cava, absintha, estrella damm, granizado de clara, cacaolat, horchata de chufa.
- barcelona es un batallón de turistas estadounidenses empujándose por comprar sombreros mexicanos y cenar en el hard rock café. es un grupo de chicos descalzos, borrachos y felices, que vuelven a sus casas de madrugada.
- barcelona es una chica solitaria que camina por el puerto al atardecer.
acabo de enterarme que te aceptaron en el master, santa rosita. se que seras muy feliz en tu nueva ciudad, que hace mucho tiempo tambien fue la mia... y que se agarren los catalufos!
lunes, 27 de octubre de 2008
antojos de otoño
- 1. me provoca ensuciarme los zapatos en el Retiro, empezando desde la calle ibiza. quiero cruzar la ahora famosa menéndez pelayo (desde que atropellaron a bayly), y atravesar el parque hasta salir por el paseo del prado, con sus jardines y sus pequeños monumentos de modesta capital europea.
- 2. me provoca, desde ahí, caminar hacia la decadente plaza santa ana, y tomarme una leche merengada y un bocata de jamón en la pastelería suiza, rodeada de ancianos que leen El Mundo, prostitutas ecuatorianas y señoras dignas que odian a la Leti, creen que ZP es marica y comunista, y están seguras de que la clave de la felicidad radica en tener la tarjeta del Corte Inglés.
- 3. después, me provocaría coger el camino de regreso, y meterme al Reina Sofía para sentarme un rato a mirar la Guernica, y después entrar a la coleccion Thyssen para echar una ojeada rápida a los fantásticos Gaugins y Kirchners que atesora la ex miss España (ahora baronesa), y tal vez comprar un par de caballitos azules para los sobrinos.
- 4. podríamos también, meternos al Prado, y por una vez en la vida hacer el esfuerzo de ver íntegramente al Greco y contenernos para no correr, siguiendo a los turistas japoneses; a donde las majas, las gracias, las meninas, o los que pecan calatos en el Jardín de las Delicias. por favor, quedémonos en el Prado hasta que nos duelan los pies.
- 5. como me provoca que me lleves a almorzar al asador donostiarra, en donde empezaría sin culpa con un lomito de jabugo, unas gambas y unos pimientos de piquillo, y luego, y sin asco, remataría el tema con un solomillo y mucho, abundantisimo vino tinto.
- 6. luego podríamos arrastrarnos al hotel y hacer una breve siesta para exculparnos de tanta gula. pero rápido, que nos espera serrano, lagasca, goya y sus tantas formas de gastar dinero. quiero pasear contigo del brazo entre señoronas de alcurnia y niños vestidos de marinerito, escuchando ese acento tan madrileño y tan limeño a la vez, que se come las consonantes y arrastra las eses igual que el nuestro, parece mentira.
- 7. ya de noche, me provoca parar en la barra del astrid y gastón, y emborracharnos con pisco sour y piqueitos norteños, para conversar y reírme con esos encantadores chicos que hace ya algún tiempo cruzaron el charco y apenas parecen peruanos.
- 8. y, se que a ti no te gusta, pero también me provoca bajar un poco al llano, a chueca, a fuencarral, a malasaña, a la latina. seguir con las copas en el tupperware o el maderfaker, caminar por esas calles de nombres divertidos, calle del pez, calle del sombrerete, calle de la cabeza... chocarnos con travestis que añoran la movida de los ochenta, con chicos con y sin pluma, con darkis, punkis y jeviatas (respetando la ortografía local) y quedarnos ahí hasta que empiecen a regar las veredas.
- 9. al final de la noche, me provoca una ultima copa en el lateral o el fortuny, para burlarnos un rato de las pijas madrileñas y sus collares de perlas y sus chaquetitas burberry, y los pijos y su eterno uniforme de mocasines, camisa arremangada ralph lauren, chompa sobre los hombros, y corte de pelo "Aznar".
10. amor, vamonos el fin de semana a madrid?
lunes, 22 de septiembre de 2008
consejos para viajar en avión.
- nunca lleve consigo objetos de valor monetario o sentimental, pues les echara de menos cuando la aerolínea pierda su equipaje y meses después, le comuniquen que sus maletas lo esperan en el aeropuerto de mumbai.
- si su viaje dura entre una y dieciocho semanas, le recomendamos empacar lo necesario en un pequeño trolley, el cual puede ser empujado, cargado o incluso arrastrado como equipaje de mano. si no sabe combinar sus atuendos en espacios tan reducidos, cree un guardarropa de prendas en color negro. siempre estará bien vestido. la ropa interior, la puede lavar al final de cada día en el baño del hotel.
- llegue al aeropuerto al menos ocho horas antes de la hora oficial de partida. así tendrá tiempo de sobra para encontrar su terminal, obtener su tarjeta de embarque, pasar el control de migraciones y luego dedicar la tarde entera al siempre grato y necesario control de seguridad.
- si tiene suerte, su aeropuerto contara con una magnifica tienda de duty free en donde encontrara los mismos productos que venden en el supermercado de su barrio. sin embargo, lo exhortamos a gastar parte de su bolsa de viaje aquí. posiblemente la mitad de los perfumes y lociones corporales que adquiera serán confiscados minutos después en el control de seguridad, pero esto no debe desanimarlo - es parte de la experiencia!
- ya que, para no incomodar a las aerolíneas con equipaje facturado, usted ha decidido acomodar sus pertenencias en un trolley, deberá tener en cuenta que en la cabina solo se le permite llevar líquidos de menos de 100 mililitros, en un total de máximo diez envases. créame, no existe placer mayor que recorrer las tiendas en búsqueda de productos que se vendan en envases tan ridículamente pequeños. si es usted varón, lo reto a encontrar espuma de afeitar miniatura.
- al llegar al control de seguridad, no espere a que las autoridades lo detengan con indicaciones innecesarias. haga una demostración de civismo y deshágase de cualquier prenda u objeto que pueda activar el detector de metales. quítese los zapatos, el cinturón, las joyas, los lentes, la chaqueta, el reloj. si lo considera apropiado, y quiere ganarse el aprecio de la policía, quíteselo todo y camine desnudo a través de los sensores.
- si, a pesar de las precauciones, usted es retenido durante el control, no se queje. sonría estupidamente mientras abre su trolley, y no muestre ninguna emoción mientras el segurata de turno inspecciona, rebusca y desordena sus objetos personales. cuando este haya terminado, empaque sus cosas de nuevo, mansamente, como un cordero mononeuronal.
- si los agentes le piden autorización para pasar el sensor por su cuerpo, muestre su agradecimiento. vamos, que espera: abra las piernas y entréguese sin reservas a este ritual ineludible. permita que lo manoseen y toqueteen, y exhórtelos a introducir el sensor en cada recoveco de su cuerpo... todo sea por la seguridad nacional!
- al entrar al avión, sea cordial con sus compañeros de asiento, y cédales su espacio personal. si detrás suyo hay un turista escandinavo que apesta a sudor y mide un metro noventa, no lo inoportune reclinando su asiento. si a su lado hay una señora obsesa cargando a un bebe que no deja de llorar, arrímese a la ventanilla y ofrézcase a acunar al niño. si este le vomita encima, ensaye una mirada beatifica y espere pacientemente a que alguien le alcance un pañito húmedo.
- por ningún motivo se le ocurra ser impertinente y molestar al personal de cabina. prohibido pedir mantas, almohadas o bebidas adicionales. el hecho de haber pagado la mitad de su sueldo por el boleto no le da derecho a ser majadero.
miércoles, 27 de agosto de 2008
diario de un viaje inolvidable.

- día uno: después de una larga noche de empacar, ordenar la casa, combinar outfits (según la lista de excel) y cumplir con los necesarios rituales de depilación, manicure, chuchicure y auto-bronceado, partimos al aeropuerto de boleto. esperamos dormir en el avión, pero una mocosa insoportable, llora, grita y chilla durante todo el camino mientras sus padres juegan con los respectivos ipods. horas despues, llegamos a nuestro hotel-oasis y nos quedamos profundamente dormidos. dormimos en la cama, en la playa, al lado de la piscina, en la terracita del cuarto. creo que en algún momento abro los ojos y me como un suvlaki, pero no estoy segura si fue un sueño o si en verdad me lo comi.
- dia dos: nos despertamos tempranísimo, bañados en luz solar y muertos de calor (nota mental: dejar la cortina del cuarto cerrada). nos bañamos en el mar como locos. i se pide un mojito en la piscina. por la noche, destapamos una botella de prosecco antes de la cena. y despues, otra de vino. cenamos en un deck de madera sobre el mar, bajo la luna llena y una bandita que toca música tradicional. mas tarde, algunos se animan a bailar con esos movimientos contenidos y sensuales, tan distintos a los nuestros. de regreso, la habitación nos espera llena de serpentinas y fresas con chocolate…
- dia tres.una resaca contundente esta a punto de hacernos retroceder al letargo del primer dia, pero i tiene la brillante idea de alquilar un jimmy y explorar la isla. a media tarde, llegamos a las ruinas con las que tanto había soñado. a pesar del calor y el dolor de cabeza, es un momento feliz. por la noche, volvemos al pueblo a cenar y tomar unos vinos, pero estamos ya muy cansados y nos vamos a dormir pronto, no sin antes dejar el aire acondicionado a full y las cortinas bien cerradas.
- dia cuatro: despertamos sobresaltados a las once de la mañana: hemos perdido el desayuno. atacamos las sobras del pastel de cumpleaños y bajamos a la playa hambrientos y malhumorados por haber desperdiciado la mañana. el mar esta sucio. el oído derecho se me tapa completamente. i y yo empezamos a pasarnos de vuelta en la isla, y discutimos.
- dia cinco: ponemos la alarma temprano y nos apuramos en bajar a la playa. el dia esta precioso. saludamos con familiaridad a los otros huéspedes del hotel (la familia de italianos ricachos, la tia cañón y su novio de 70, la pareja de gays maduros) como si fuéramos amigos de toda la vida. guardo a Hemingway al fondo de la maleta y me compro una Cosmopolitan.
- dia seis: abrimos el ojo al amanecer para coger el ferry que nos llevara a la segunda isla. no hemos hecho ningún tipo de averiguaciones previas, y no sabemos bien que esperar, pero apenas el auto nos lleva hasta nuestro primer hotel, estamos seguros de que nos encantará. cenamos en una taberna, y luego paseamos, caminamos, subimos, bajamos y trotamos por todo el pueblo. a la mitad del camino, i me ve tan agobiada que me compra unas all-star y tres pares de medias.
- dia siete. considero seriamente renunciar a todo para quedarme a vivir aquí, y empiezo a mirar los paisajes con interés inmobiliario, calculando cuanto costaría esa casita del acantilado, o de que lado de la isla alumbra mejor el sol. decido que mi estilo debe ser hippie chic y me provoca hacerme peinados raros con trencitas y amarrarme pitas en los pies. esa tarde, durante un paseo en catamarán, nos damos cuenta de que somos absolutamente felices. después, mientras nado entre aguas volcánicas y calientes, se me ocurre que ese unico instante, compensa a cualquier sufrimiento del pasado. soy feliz. estoy enamorada.
- dia ocho. alquilamos un auto para explorar las playas aledañas. de regreso al hotel, me entero de dos noticias que llegan de lejos, y me entristecen; pero poco después, mientras miro la puesta de sol, dejo de pensar en ellas. luego de una cena decadente y excesiva, damos un ultimo paseo por ese lado de la isla. compramos un óleo, posiblemente sobrepreciado, pero precioso.
- dia nueve. llenos de energía, vamos en auto hasta una playa de arena negra y mar transparente. la pasamos genial. por la tarde, nos mudamos a nuestro ultimo hotel, que por suerte es el mejor. cenamos en un lugar caro, pero bueno, y decidimos que ese lado de la isla nos gusta mas (a buscar casa de nuevo!). la luna cambia de fase, pero las noches siguen siendo claras y agradables.
- dia diez. pasamos nuestro ultima mañana bañándonos en la piscina, como niños, hasta que los dedos se nos arrugan. después, ligeramente embriagados luego de un generoso plato de pasta con langosta en el puerto, vamos a mirar la puesta de sol desde el extremo de la isla. cuando el sol termina de ponerse, la gente aplaude. un momento espectacular auspiciado por el rey sol. después de la cena, abundante en queso feta, cebolla, aceitunas, ajo, tomates, cordero, berenjenas y miel, damos un ultimo paseo. al final de la noche, y luego de mirar el mar y las constelaciones como si fuese la ultima noche del universo, nos vamos a la cama soñando con volver de nuevo el próximo agosto.
lunes, 11 de agosto de 2008
en dos dias me voy de vacaciones, adivinen donde.
- estaré rodeada de mar (no diré cual), solo que es turquesa, limpio y transparente, no muy frío. es mas, como esta medio cerca de un volcán, hay partes que son tibias.
- podré nadar tranquilamente en playas de rocas y tomar sol en algunas (pocas) calas de arena gruesa. por las noches, a la piscina!
- me alojare en una construcción de formas redondeadas. mi habitación (o al menos eso me prometieron), estará cavada en la roca.
- los colores predominantes del paisaje son el azul y blanco.
- comeré muchos platos locales a base de aceitunas, aceite de olivo, pulpo, calamar y tomates. los postres, serán abundantes en miel y ajonjolí. los alcoholes, algunos suaves y embriagantes, otros intoxicantes, de esos que queman el paladar.
- no habrá grandes ciudades, ni autopistas, ni metro. solo aldeas, autos pequeños, y ocasionalmente, burritos.
- el idioma local tiene su propio alfabeto, aunque afortunadamente se trata de uno fácil. las cadencias de ese idioma suenan vagamente como el castellano.
- la temperatura llegara a 30 grados, hasta mucho después del atardecer.
- encontrare algunas ruinas, e incluso lo que antiguamente se decía que era un laberinto habitado por un temible monstruo. ahora se sabe que nunca hubo laberinto, ni tampoco monstruo, pero la historia sigue pasando de generación en generación.
- lo primero que quiero hacer al llegar, será enamorarme, de nuevo, de mi adorado I. que además celebrara su cumpleaños numero 30. salud con todos!
jueves, 10 de julio de 2008
suiza: me gusta, y me jode
me gusta:
- la pureza. por el solo hecho de vivir aquí, mis pulmones deben estar rosaditos y saludables como los de un bebe. no hay contaminación. el agua de sabe mejor que la Evian.
- el orden. todo es perfecto. todo esta en su lugar. hay horarios, que se cumplen. todo el mundo es puntual. todo ocurre a su debido tiempo.
- la limpieza. basuritas en la calle? solo yo, cuando me arrastro inmunda y sudorosa, por el trayecto entre el gym y mi casa.
- la seguridad. ver que los niños de 4 años pueden ir al caminando solitos al cole, sin que les pase nada, me tranquiliza enormemente. acá no tengo que esconder mi cartera en la maletera ni quitarme las pulseras antes de salir a la calle. si dejo algo olvidado, alguien me perseguirá hasta entregármelo. si dejo la llave de la casa en la cerradura, nadie entrara, ni siquiera por curiosidad.
- la belleza del paisaje. por donde mire, tengo jardines verdes, tulipanes silvestres, cielos azules, arco iris, cisnes, vaquitas. en otoño, una paleta de tonos naranjas, rojos, púrpuras y amarillos. en invierno, nieve limpia, gordita y hermosa. hasta podría decir que huele rico.
- la repostería. me confieso adicta a las deliciosísimas chanchadas locales, como el shoggibrotli, el birchermuesli y el gipfeli.
- la salud. es alucinante que la gente tenga tanta disciplina para comer y ejercitarse. nada mas tierno que ver a una familia completa yéndose a trepar las montañas, con su canasta de picnic, un domingo a las 7 de la mañana. me gusta observarlos desde mi habitación, mientras bajo la persiana para que no me mate el sol.
- la ausencia de corrupción. (no soy inocente, si este país es tan rico, obviamente no lo es gracias a la exportación leche de vaca), pero siento que el común de la sociedad es súper transparente. ningún vendedor te estafa con el vuelto (ni te enyuca la falsa moneda de sol), ningún taxista intenta aprovecharse de ti, los médicos te atienden sin pedirte ninguna referencia, solo les basta que les digas a que dirección tienen que mandar su factura.
- las carreteras. y los by-passes. y los puentes. y los túneles. y las pistas. y que no existan los peajes.
- los sonidos locales, a saber: mugidos de vaca, cencerros titilantes, bocinas de barco, acordeones, campanitas, y especialmente, el alpenhorn. nunca, jamas, por ningun motivo, cláxones, ni motores, ni frenazos.
me jode:
- que las tiendas solo abran en horario de oficina. o sea, si salgo de la chamba y necesito pasar por el supermercado, me jodi. o hago mis compras a las 8 de la mañana, o en mi hora de almuerzo, o espero hasta el sábado. todo cierra a las seis. todo. absolutamente todo.
- que las bolsas de basura cuesten 2 $ cada una, y que aun así, no puedas tirar en ellas: vidrio, metal, biodegradables, papeles ni envases… a reciclar se ha dicho!
- la escasez de ropa fashion. si quiero max mara, max & co, miss sixty o cualquiera de mis marcas fetiche, tengo que salir del pais.
- el cine. en primer lugar, no siempre venden popcorn. en segundo lugar, a la mitad de todas las películas hacen un intermedio (wtf!) y finalmente, los asientos son siempre numerados, y los venden todos apiñados al medio de la sala!
- que los máximos ídolos del rock sean david hasselhoff, bryan adams (si, como lo oyen) y celine dion. y que el soundtrack de dirty dancing sea el hit en todas las discotecas.
- la ausencia de playa. no me vengan con cuentos, ningún lago, por mas lindo y turquesa que sea, se compara al mar... a alguien le parece agradable zambullirse al costado de una familia de patos?
- la formalidad. te provoca comer sushi un miércoles a las 8 de la noche, y no tienes reserva? fuiste. te da un ataque de hambre saliendo del cine? fuiste. nadie te dará de comer después de las 9. te das cuenta de que necesitas un corte de pelo urgente? fuiste. tienes que sacar tu cita 2 semanas antes.
- el idioma. o mejor dicho, los idiomas. los aprendi todos, pero solo a medias… es que son muchos!
- el fasnacht. entre los disfraces, el pica-pica, las comparsas monses y las banditas carnavalescas, siento que el mes de febrero es una tragicomedia kitsch de bajo presupuesto.
- sentir que cada ciudadano es una especie de policía acusete. ok, gracias a ello, la sociedad es tan ordenada y todos se aseguran que los demas cumplan con su parte… pero, realmente tenemos que llamar a las autoridades cada vez que alguien decide lavar su carro calle? o cada vez que alguien jala el water despues de las 12 de la noche?
viernes, 6 de junio de 2008
lluvia de verano.
- me confundes. ¿no te das cuenta de que “verano” y “lluvia” no deberían estar juntas en una misma oración? ...ubicate!!!
- haces que mi pelo se ponga esponjoso. por tu culpa, lluvia fea, dejé de ser rubia y lacia para convertirme en… Leonela!
- ensucias mi ropa, lluvia cochina, porque lavas la mugre de la calle y cada vez que me salpico, me cae un poco de mugre a mi también.
- me obligas a sacar el paraguas, abrir el paraguas, cerrar el paraguas, sacudir el paraguas, plegar el paraguas, guardar el paraguas, y especialmente, a no dejar olvidado el paraguas.
- por ti, y solo por ti, mis lindas y stylish ballerinas de verano se quedaron encerradas en el closet toda la semana. mis pies, hace días que no ven el sol.
- me robas mis placeres cotidianos. sabes cuanto disfruto mi caminata de diez minutos bordeando el lago; pero ahora, tengo que tomar el bus, porque contigo, esas siete cuadras son simplemente, insoportables.
- me engordas. cuanto tu estás, no me provoca salir a almorzar mis ricas ensaladas. me provoca quedarme en la oficina y pedir el roasted chicken sándwich de starbucks.
- me agobias. todo es mas difícil cuando estas mojado.
- me deprimes, lluvia triste. haces que todo se vea gris.
- me estresas. es un estrés cargar con el paraguas. es un estrés escoger mi ropa cada mañana. es un estrés estar pendiente del horario del bus. es un estrés sentir que mi pelo se va poniendo Trevi!
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